Con el frío ya instalado, hemos pasado el fin de semana, entre maletas, bautizos y viajes. Y así, sin darnos ni cuenta nos hemos plantado en un lugar entre otoño y navidad, pasando al plumas y a las botas de manera permanente.
¿Por que se pasaran tan rápido los fines de semana?
¿Que tenemos que hacer para alargarlos un poquito mas y disfrutar sin prisa del calor de nuestra casa?
Soy de esas personas a las que piensa que un interior, por muy mucho tiene que transmitir naturalidad y personalidad. Detalles que se encargan de dar ese punto de vida a un espacio, donde antes de sentir soledad y frialdad lo que hacen además es potenciar las ganas de disfrutarlo y vivirlo.
En la vivienda con la que vamos a empezar la semana se transmite esa sensación, porque además de ser luminosa y delicada incluye esas piezas que por ser diferentes y realizadas en madera, le dan un encanto muy peculiar.




















